A Emilio Aragón. Sobre Andalucía
Dicen que Emilio Aragón es un tío progresista. No tengo duda alguna cuando pongo la Sexta, la televisión que ha puesto en marcha nuestro entrañable Milikito. Es de agradecer que Aragón se haya mojado y otorgado a España un medio de comunicación diferente, que sabe poco a poco encontrar su hueco, al igual que Cuatro. El problema es que en Andalucía Emilio Aragón se sentenció a muerte. En esta tierra, donde sumamos cerca de 8 millones de memorias con piernas, no es fácil olvidar que en su exitosa serie televisiva Médico de Familia (emitida en la década de 1990) la chacha de la casa era una andaluza o, mejor dicho, una actriz haciendo de andaluza, porque ni siquiera era sureña la tal intérprete, sino una gallega imitando el habla de una andaluza, que bien podría ser la madre, la hermana o la novia/esposa de cualquiera de nosotros, los que somos y vivimos de Despañaperros “pa” abajo. El Carnaval de Cádiz inmortalizó tal desfachatez en 1999. Lo hizo Juan Carlos Aragón con su chirigota Los Yesterday en un pasodoble dedicado a Andalucía, que con otras letras, también de la misma agrupación, Alejandro Sanz se ha encargado de dar a conocer al resto del mundo hispanohablante. El problema, y es una pena, es que Emilio Aragón, cubano de nacimiento y cuyo padre nació en Carmona, provincia de Sevilla, no ha pedido perdón a todos los andaluces. Su desgracia es que el citado pasodoble gaditano es una de las coplas más conocidas y cantadas en esta tierra del sur. Aragón, esa Andalucía que tú describiste en tu serie refleja el pensamiento de quien o quiere aparentar lo que no es o de quien no tiene ni puñetera idea de lo que somos, de cómo sentimos, de cómo actuamos, de cómo vivimos, de cómo pensamos, de cómo amamos y nos comportamos los andaluces. La ignorancia sobre Andalucía pertenece, desgraciadamente, al patrimonio común de lo que está de Despañaperros “pa” arriba. Y eso, amigo, es una forma de analfabetismo de las más graves.
