Ígor R. Iglesias

Blog personal compartido

Visto en Internet: Born in 1980

Mirando atrás es difícil creer que estemos vivos los que fuimos niños en los 70 y 80: nosotros viajábamos en coches sin cinturones de seguridad traseros, sin sillitas especiales y sin airbags, hacíamos viajes de más de tres horas sin descanso con cinco  o seis personas en el coche y no sufríamos el síndrome de la clase turista. Y sin autopistas por doquier. No tuvimos puertas con protecciones, armarios o frascos de medicinas con tapa a prueba de niños. Andábamos en bicicleta sin casco, ni protectores para rodillas ni codos. Los columpios eran de metal y con esquinas en pico. Salíamos de casa por la mañana, jugábamos todo el día, y solo volvíamos cuando se encendían las luces. No había móviles. Nos rompíamos los huesos y los dientes y no había ninguna ley para castigar a los culpables. Nos abríamos la cabeza jugando a guerras de piedras o con los tirachinas y no pasaba nada, eran cosas de niños y las muchas heridas se curaban con mercromina (roja) y unos puntos, y al día siguiente todos contentos. Íbamos a clase cargados de libros y cuadernos, todo metido en una mochila que, rara vez, tenía refuerzo para los hombros y, mucho menos, ruedas. Comíamos dulces y bebíamos refrescos, pero no éramos obesos. Si acaso alguno era gordo y punto. Estábamos siempre al aire libre, corriendo y jugando. Compartimos botellas de refrescos y nadie se contagió de nada. Sólo nos contagiábamos los piojos en el cole. Y ligábamos jugando a beso, verdad y consecuencia (o atrevimiento) o al conejo de la suerte, no en un Chat o en Badoo. Éramos responsables de nuestras acciones y arreábamos con las consecuencias. Si te castigaban, te callabas y punto. Y si te aburrías, te aguantabas.

Somos la última generación que ha aprendido a jugar en la calle a las chapas, el trompo, las canicas, la comba, el elástico, al escondite o al “escoger”. Y, a la vez, somos la primera que hemos jugado a videojuegos, hemos ido a parques de atracciones o visto dibujos animados en color. Los Reyes Magos no siempre nos traían lo que pedíamos, pero oíamos (y seguimos oyendo) que lo hemos tenido todo, a pesar de que los que vinieron después de nosotros sí lo tienen realmente y nadie se lo dice. Se nos ha etiquetado de generación X y tuvimos que tragarnos ‘bodrios’ como Reality Bites, Melrose place o Sensación de vivir, que te gustaron en su momento, pero que si las vuelves a ver ahora… Lloramos con la muerte de Chanquete, con Marco buscando a su madre, con las putadas de la Señorita Rottenmayer.

Hemos vestido vaqueros de campana, de pitillo, de pata de elefante y con la costura torcida; nuestro primer chándal era azul marino con franjas blancas en la manga y nuestras primeras zapatillas de marca las tuvimos pasados los 10 años. Entramos al colegio cuando el 1 de noviembre era el día de Todos los Santos y no Halloween, cuando el colegio era por la mañana y por la tarde, los últimos en hacer BUP y COU, los pioneros de la E.S.O. Hemos sido las cobayas del programa educativo, somos los primeros en incorporarnos a trabajar a través de una ETT y a los más baratos a la hora de ser despedidos.

Somos la generación que vemos que el piso que compraron nuestros padres ahora vale 20 ó 30 veces más. La generación que paga hipotecas de 40 años y cobra sueldos de los ochenta.

 

Valga por nuestra infancia: Fofito, Cómo me pica la nariz. Pincha aquí: -zGTTPGC_YM&hl=es

Sábado, 5 Abril 2008 - Publicado por Ígor R. Iglesias | Visto en Internet | | 2 comentarios

2 comentarios »

  1. Por Júpiter, por Júpiter!!! me encanta! acabo de ver el Libro de Senda de 3º!!!!! La caja de Pandoraaaaa… pero si no lo veía desde 197.. con Moncho y toda la trupe, por favor, lo que daría por volver a ojearlo. http://www.teacuerdas.com/

    Comentario por Susana | Miércoles, 11 Junio 2008 | Responder

  2. Susana, qué antiguo todo en la página esa. jajaja. Está mu bien, la verdad para recordar.

    Comentario por Ígor R. Iglesias | Miércoles, 11 Junio 2008 | Responder


Deja un comentario