Ígor R. Iglesias

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Paradise Road

Artículo publicado en ElPlural.com: http://www2.elplural.com/andalucia/opinion/detail.php?id=19683

Autor: Ígor R. Iglesias

Los excesos del Partido Popular son escandalosos. Si el color político en Andalucía es mayoritariamente rojo PSOE, el azul del PP se extiende a lo largo de no pocos municipios de la costa mediterránea. En la cuenca atlántica andaluza, por su parte, el partido de Rajoy tras las últimas elecciones municipales ha quedado relegado a un número escaso de localidades, que se están viendo manchadas por supuestos escándalos urbanísticos.

Tras la detención -y posterior puesta en libertad con cargos- del ex alcalde y el ex concejal de Urbanismo de Aljaraque (Huelva), ambos del PP, el último caso es el de La Palma del Condado, municipio onubense gobernado por el Partido Popular, donde la Junta de Andalucía ha impedido la construcción de 3.000 viviendas junto a la autopista A-49 que conecta Sevilla con Portugal. Se trata de un monstruoso proyecto que pretendía hacer crecer hasta los 18.000 habitantes a un municipio que cuenta en la actualidad con 10.000 vecinos.

El equipo de Gobierno de Juan Carlos Lagares, alcalde de La Palma del Condado, pretendía recalificar unos terrenos rústicos para, de este modo, poder ser urbanizables, algo que hubiese supuesto un nuevo pelotazo urbanístico que la Junta ha evitado. Hay que tener en cuenta que estos terrenos, propiedad de un particular y del propio Consistorio palmerino, se encuentran situados junto a un Carrefour, unos multicines y a un kilómetro de otra localidad, justo a pie de autopista, donde el crecimiento urbanístico es entendido de otra manera: Bollullos Par del Condado.

La situación del frustrado complejo urbanístico que proyectaba el PP es estratégica, ya que las viviendas hubiesen estado justo en los accesos a la autopista del Quinto Centenario (Sevilla-Huelva-Portugal) y a la autovía que conecta esta última infraestructura con El Rocío, en Almonte (Huelva), desde donde sigue esta carretera hasta la playa de Matalascañas, atravesando el Parque Nacional de Doñana. Todo un negocio redondo, ya que las 3.000 viviendas (entiéndase la ironía, en referencia al barrio sevillano) hubiesen estado a 49 kilómetros de la capital hispalense, 36 de Huelva, 29 de El Rocío y 44 de la playa (Matalascañas). Sin duda, un chollo urbanístico a menos de media hora de cada uno de estos atrayentes núcleos urbanos y a unos minutos de una pista de Fórmula Uno que estará concluida en unos meses, precisamente, en esta localidad.

Pero este descalabrado proyecto no es el único con el que Lagares protagoniza portada en los periódicos de la zona. Este alcalde del Partido Popular se pasa por la palma de su condado la Ley de la Memoria Histórica, ya que en esta localidad se construyen 119 viviendas en una fosa común donde se encuentran dos centenares de fusilados por las tropas franquistas durante la Guerra Civil. Son vecinos todos del pueblo, y de otros municipios cercanos, sepultados para siempre, entonces y ahora, por una derecha que persignándose se muestra incapaz de amar a su prójimo como su dios amó a sus amigos y a sus enemigos.

Interesante la actitud de estos políticos que en tiempos de recesión inmobiliaria (fíjense en lo que le está pasando a la ciudad de “¡Dios!” de El Pocero) no dudan en especular con el terreno. ¿Querrá alguno construir su propia Huelva York? Está claro que la vanidad es un pecado. ¿Lo es la especulación urbanística? “Construyamos el camino al Paraíso”, dijo alguien; y muchos se lo han tomado muy en serio.

Lunes, 7 Abril 2008 Publicado por Ígor R. Iglesias | El Plural, Política | | Aún no hay comentarios

Dame un besito…

Lunes, 7 Abril 2008 Publicado por Ígor R. Iglesias | Política | | Aún no hay comentarios

Parques infantiles: el pasotismo del Ayuntamiento de Huelva

Este tobogán se encuentra en el Parque Zafra de Huelva. Hace un mes tenía restringido el acceso para sus usuarios, ya que el Ayuntamiento de Huelva (PP) estaba arreglándolo, después de que sufriera destrozos en su estructura por causas que no han transcendido. El hecho es que después de esa remodelación el resultado en conjunto es un tobogán apto para el juego sólo parcialmente pues a los pies del mismo, justo donde caen los niños tras resbalar, está al descubierto este gran trozo de piedra que se puede apreciar en la imagen de arriba. Sería conveniente que las autoridades municipales prestaran un poco de más atención a los parques donde juegan los niños de Huelva.

Por cierto, este es el ejemplo más leve de la situación en la que se encuentran las escasas zonas de juego de la capital onubense. A partir de ahora comienza una nueva serie, en este caso fotográfica, que mostrará en qué situación se encuentran los columpios de Huelva y otras dotaciones de esta capital de provincia, la ciudad en la que vivo.

Lunes, 7 Abril 2008 Publicado por Ígor R. Iglesias | Huelva, Política, Política onubense | | Aún no hay comentarios