‘La lengua: arma letal’. Próximamente, en la política

Artículo de opinión publicado en ElPlural.com el martes 26 de agosto de 2008
http://www.elplural.com/andalucia/opinion/detail.php?id=24292
Autor: Ígor R. Iglesias
En la última semana de agosto, los políticos de la derecha empiezan a hacer su aparición en la escena política con el moreno de playa que poco a poco la brisita madrileña irá arrebantándoles. La semana que viene comienza otro nuevo curso político y, sin duda, será la lengua una de las armas políticas que servirá a más de uno para generar gresca y cargar contra el gobierno socialista.
De momento, en la derecha mediática, El Mundo parece haberse olvidado de aquel manifiesto a favor del castellano o español; o eso parece, a la luz de la ausencia del mismo en la página web del periódico de Pedro J. Ramírez. Sin embargo, su colega Federico Jiménez Losantos continúa con su campaña (más bien con todas sus campañas de despropósitos), en referencia al dichoso manifiesto al que quien quiera puede adherirse aún (y lo que queda) en el siempre ecuánime (como diría Quequé, el colaborador del desaparecido programa Noche Hache de Cuatro) Libertad Digital.
El tema de las lenguas seguirán, en el curso que se aproxima, sirviendo de bomba política, de esa que no mata, pero que hacen un daño inmenso a una sociedad merecedora de la paz, con todo lo que ello implica; es decir, que aquellos que se han ganado el apelativo de conspiranoicos dejen de dar la lata (o sea, el coñazo) al resto de los ciudadanos. Ellos saben bien lo que hacen y su objetivo es claro: crear crispación.
En un estado como el nuestro con cuatro lenguas oficiales, dialectos históricos e, incluso, dialectos de alguna que otra lengua oficial (como es el caso del valenciano con respecto al catalán, por ejemplo), no es lógico que los que ahora llenan sus bocas de libertad y democracia se rasguen las vestiduras ante políticas de normalización lingüística en un territorio determinado.
El candidato por el Partido Popular a la presidencia del Gobierno en las pasadas elecciones generales, Mariano Rajoy, afirmó en Televisión Española, en el marco del programa ‘Tengo una pregunta para usted’, que “los niños lo que tiene que aprender es inglés”, en referencia al catalán. Incluso, en una clara muestra de estupidez, antepuso el chino a las otras lenguas españolas, diferentes del castellano o español, lo que refleja el odio a todo aquello que no se mueva en la órbita de lo estrictamente castellano (en términos territoriales e históricos), una aversión propia de la derecha española y españolista de siempre, que, no siendo la única que existe en nuestro país (también la hay en determinados nacionalismos, como el vasco o el catalán), es la más cruel y nunca ha desaparecido, por mucho que se vistan de otros colores y con otros pájaros.
Y no valdría decir, en referencia a Cataluña, que uno es seguidor del Barça para demostrar que el no está en contra de la cultura catalana. Porque al confundir un equipo de fútbol con la historia de un pueblo, a la que sí está unida la lengua (aunque ésta es una realidad diacrónica más compleja), el individuo en cuestión se deja en evidencia. Es más, sólo a alguien como a Rajoy se le ocurriría decir, ante el nacimiento de su segundo hijo, que el pequeño “ha nacido en Barcelona; estudiaremos su status jurídico”. No coment.
En cuestiones lingüísticas, a Rajoy habría que recordarle qué dice el texto de la Declaración Universal de Derechos Lingüísticos, que se firmó en la ciudad condal el 6 de junio de 1996. En el documento, entre otras cosas, se afirma que “todas las lenguas son la expresión de una identidad colectiva y de una manera distinta de percibir y de describir la realidad, por tanto tienen que poder gozar de las condiciones necesarias para su desarrollo en todas las funciones” (artículo 7.1); que “todas las comunidades lingüísticas tienen el derecho de organizar y gestionar los recursos propios con el fin de asegurar el uso de su lengua en todas las funciones sociales” (art. 8.1); o que, y esto es muy importante, la citada Declaración “considera inadmisibles las discriminaciones contra las comunidades lingüísticas basadas en criterios como su grado de soberanía política, su situación social, económica o cualquier otra, así como el nivel de codificación, actualización o modernización que han conseguido sus lenguas” (art. 10.1). Lo del inglés y el chino está muy bien, pero la demagogia (y la hipocresía), no.
En Bilbao, el área de euskera del Ayuntamiento de esa ciudad ha iniciado una campaña para fomentar el uso de la lengua vasca en el entorno familiar. Es lícito, lógico y, además, es su obligación. Seguro que hay quien pone el grito el cielo porque no se inicie una campaña para fomentar el español, como si a esta lengua le hiciera falta su fomento por parte de una institución local, dada su gran expansión y la labor de otros organismos estatales, como la Real Academia Española o el Instituto Cervantes, por ejemplo. De momento, el diario La Razón ya ha titulado que “el Ayuntamiento de Bilbao buzonea folletos aconsejando a los padres hablar euskera con los hijos” (25 de agosto de 2008). Habría que estudiar (¿desde la psicología?) qué objetivos políticos pretenden algunos titulares y personajes poderosos.
A Óscar Rodríguez Pedro
Hijo, te me han arrebatado de mis brazos. Llevo semanas sin verte, sin saber de ti, sin tocarte, sin besarte, sin escuchar tu voz y tus palabras, ignorando cuánto has crecido desde entonces, qué palabras nuevas has añadido a tu vocabulario… y pienso si tal vez tú me hayas olvidado.
Nadie sabe, tú lo ignoras, el dolor que acumulo en mi pecho. Es una gran espina, tan grande como todo lo que me rodea y que se hunde contra mí. Nadie sabe y tú, pequeño mío, lo ignoras, del dolor que siento.
He andado por calles de ciudades lejanas para no tener dolor y tú has estado presente siempre en mi corazón y en mi pensamiento. Estas calles, lejanas para ti, han sido mi terapia para dejar pasar los días. Es, pues, mi vida, un lento pasar de los días, con compañías de gente amable y llamadas amistosas, incapaces de aniquilar este dolor y restablecer una alegría que tú eres el único capaz de provocarme. Desde tu llegada al mundo, tú has sido, lo eres y seguirás siendo el único corazón que impulse de vida todo lo que soy y las cosas que hago y justifican mi existencia. Desde esta injusta, dolorosa y cruel (no hay, en realidad, palabras para describir esta fechoria) separación de este padre que sufre y de un hijo que no sé si se pregunta por su padre, todo ha perdido sentido para mí. Perdida la vida, para qué el resto. No lo quiero, si no te tengo, porque ahora sólo poseo estas lágrimas y estas palabras que soy incapaz de pronunciar a un oído amigo que me cede un hombro que no quiero. No quiero nada que no seas tú. Te necesito. Eres lo único que tengo y que me vale. Lo demás no me importa.
Te quiero, hijo mío.
Tu padre.
Malnacidos
Artículo de opinión publicado en ElPlural.com el miércoles 6 de agosto de 2008
http://www.elplural.com/andalucia/opinion/detail.php?id=23781
Autor: Ígor R. Iglesias
La suciedad en la lengua y en el alma de ciertos politiquillos son un mal para su tierra. Al humillar a Extremadura, Lluís Suñé Morales y Joan Puig a quienes están hiriendo son a los catalanes, pues estos mediocres charlatanes confunden el amor a Cataluña con un odio hacia los otros tan parecido al practicado por la derecha española, que los eleva a una dimensión a años luz de donde se encuentran el resto de sus conciudadanos.
Y es que no hay mejor forma de evidenciar la simplicidad que a uno lo define que insultar a una cultura entera, como la extremeña, con la bandera de Cataluña en la mano. Son los peligros del nacionalismo, donde el catalanismo se muestra tan igual y rancio como el españolista, elevados por los burgueses decimonónicos para evitar la unión del proletariado, tan unido entonces más allá de las fronteras administrativas, con la sola idea de que somos un todo y que lo único que existen son las culturas.
El problema de estos individuos, Suñé y Puig, es muy diferente al de los extremeños. Yo hubiese entendido que estos actores del club de la comedia política hubiesen lanzado sus críticas contra un homólogo extremeño e incluso una institución o un partido. Pero no. Ambos, se han lanzado en una guerra contra todo un pueblo, insultando no sólo a los niños del mismo, sino a todos los niños del resto, incluidos los propios nenes catalanes.
El infantilismo aberrante de este tipo de personajes de la escena pública, con licencia para aburrir, son el cáncer de una tierra grande en España o fuera de ella, pero geográficamente ahí (pues las piedras no entienden de nacionalismo españolistas ni catalanistas). Tan grande como lo es Extremadura, cuya Junta debería contratacar a aquellos francotiradores de la palabra y de la mala leche con un par paletillas de cerdo ibérico del sur de Badajoz. Con la lágrima derramada, al probar las lajitas, las pamplinas de Puig y Suñé volverían al lugar de donde salieron proferidas, allá donde la espalda pierde su nombre, y que mancha el honor, la grandeza y la importancia de una tierra abierta, Cataluña, tanto como lo es Extremadura.
La pena es que este dúo, que tanta punta han sacado, seguirán diciendo de los extremeños que son unos “malnacidos”, porque rectificar solo corresponde a los sabios.
Cerrado por vacaciones

Bueno, aunque últimamente no he actualizado a diario mi blog, sino más bien semanalmente, os aviso de que me voy de vacaciones, es decir, que no voy a actualizar mi blog como suelo hacer, si no contamos con estas dos últimas semanas en las que no he escrito en el blog apenas ni ElPlural.com. En el Odiel, sí, porque al trabajo no se puede faltar (creo que es falta grave). El caso es que me voy, con la intención de mantener la mente ocupada, a un lugar que virtualmente me he preocupado por conocer, gracias a google earth, así que ahora toca pasear in situ por el mapa que llevo metido en mi cabeza.
Aunque algunos digan que los blogs son diarios personales públicos, no es así. En cierto sentido, siento ganas de contar más de lo que callo, pero eso lo reservaré para mi intimidad y los que forman parte de ella. Si hacemos público todo lo que somos antes de conocernos, ¿qué cosas especiales reservaremos para cuando llegue el momento? Si acaso, ya os contaré dónde he ido. Ah, se cierra por vacaciones, pero puede que actualice algún día. Si tenéis que trabajar os jodéis y si estáis de vacaciones que lo paséis bien, pero en todo caso que no haya nada que os joda la existencia. Hasta pronto.


