¿Quién coño le ha robado el mes de abril (a Alba)?

 Artículo de opinión publicado el jueves 15 de enero en ElPlural.com

elplural

http://www.elplural.com/andalucia/opinion/detail.php?id=29421

Autor: Ígor R. Iglesias

imagen_captada_monitor_sala_prensa_audiencia_barcelona_madre_alba_pareja_durante_juicio

Alba es una niña que ha quedado relegada a una silla de ruedas y a no poder pronunciar apenas palabras debido a las brutales palizas que su padrastro le propinaba y su madre consentía. La Justicia ha condenado a estos malnacidos a 22 y 20 años de prisión, respectivamente, y le ha retirado la patria potestad a la progenitora, que afortunadamente no tendrá derecho ni a saber sobre el estado de salud de su hija, algo que había solicitado y a buenas horas.

Es incomprensible que un adulto pueda hacer daño a un niño. No se entiende de ningún modo. Es difícil contenerse en casos como estos y no desear algo más que una muerte lenta a estas alimañas cobardes, que condenan de por vida a los menores a secuelas físicas y/o psíquicas irreversibles. Es difícil contenerse. Sin embargo, los otros adultos hemos de hacer de nuestras tripas un corazón que sepa, mediante la razón, enseñar a los menores que un golpe no se cura con otro golpe, pues no estaremos evitando golpes futuros. Aunque es difícil contenerse.

Si uno se pone en la piel de un menor, como Alba, y otros tantos miles, que no encuentran protección, que sienten miedo de quienes son los únicos que debieran protegerlos y a los que podrían acudir para tal protección, no puede sino sentir un escalofrío que al colmarse de tristeza provoca un desasosiego demoledor, por ser un sentimiento demasiado benévolo como para significar una realidad cruel de tantas infancias de este y otros países del mundo.

El diario El País informa de que “la Sección Vigésima de la Audiencia de Barcelona considera probado que Pérez Espinosa es el autor de la fractura de húmero que sufrió la pequeña Alba, cuando tenía cuatro años, y que provocó su ingreso hospitalario el 18 de diciembre de 2005. Los jueces también afirman que ese mismo mes el hombre ató a la niña a una silla con el cinturón de un albornoz y le hizo comer sus vómitos, así como que le colocó un esparadrapo en la boca y le introdujo agua en la boca a través de una jeringuilla”.

“Pero lo peor”, sigue diciendo El País, “ocurrió el 4 de marzo de 2006, cuando el hombre se quedó solo en la casa con la menor y la ‘zarandeó brutalmente y con tal violencia’ que le produjo un hematoma subdural en el hemisferio izquierdo de la cabeza que la dejó en coma. La niña ha quedado postrada en silla de ruedas de por vida y los médicos aseguran que nunca más volverá a hablar. Cuando ocurrieron los hechos, incluso se la dio por clínicamente muerta, pero mientras se la mantenía con vida para poder extraerle los órganos recuperó las constantes vitales. El tribunal asegura que la madre era perfectamente conocedora de las agresiones y que las permitió”. Con hechos así, no se entiende que esa madre pueda permanecer sentada junto a quien fue el autor material de haber condenado a su hija a otra vida muy diferente de aquella que podría haber sido. Hay gente en la vida, cuyo comportamiento nunca podremos entender.

La sentencia de la Audiencia de Barcelona a los repugnantes Ana María Cano y Francisco Javier Pérez Espinosa nos hace creer en la Justicia en cuanto al castigo a posteriori, tras los hechos; sin embargo, donde los adultos que han de garantizar la protección de sus hijos no atienden a las necesidades de éstos o atentan contra los mismos, el Estado debería intervenir contra estas personas, si es que pueden ser consideradas como tales.

Anuncios

7 thoughts on “¿Quién coño le ha robado el mes de abril (a Alba)?

  1. paloma dice:

    Hola Igor:
    Aprovecho tu entrada para decirte que hoy, todas las veces que he escuchado, visto y leído la noticia, no he podido más que sentirme rota, estremecida (como bien apuntas). No se si ser madre (o tú, padre) todavía nos afecta mucho más. Aunque sin duda, a cualquier persona con un mínimo de sensatez y sensibilidad, desde luego, la historia de Alba no le puede pasar desapercibida.
    Pero fíjate que creo en la fortaleza de Alba, y estoy segura que, de alguna forma, va a ser capaz de salir adelante e incluso se capaz de ser feliz. Eso sí, lejos de esas abominables personas.
    ¡Suerte para Alba!.
    Y un beso para tí Igor (por cierto, genial el programa de radio. Me encanta.)

  2. esther dice:

    En casos como éste, la eutanasia se pone de manifiesto. Operación tras operación, sufrimiento tras sufrimiento, para intentar recrear inúltilmente la entereza física. ¿Qué futuro le espera a Alba? No podrá hablar, mejor que no pueda recordar. Nadie se merece tal cosa, una niña debe estar en un entorno agradable rodeado de niños y que sus miedos sean evadidos por sus tutores, NO rodeada por un entorno hostil y que sus miedos sean potenciados por sus tutores. El sentimiento de impotencia es mayor cuando nos damos cuenta de que ha sido un suceso evitable, pues Alba no nació con incapacidades motrices ni vocales. Adoptando una posición de optimismo sólo puedo decir: SUERTE.

    1. Ígor R. Iglesias dice:

      Es duro pensar en Alba. Que el novio de la madre le hiciera eso sin que su madre lo impidiera y protegiera al mierda de tío ese, lo que convierte a la madre en una mierda aún peor. Un saludo y gracias por escribir en mi blog.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s