Una ciudad repleta de escombros

Reportaje publicado en Odiel Información de Huelva el 22 de abril de 2010
Autor: Ígor R. Iglesias / Fotos: Josele Ruiz
El Ayuntamiento mira hacia otro lado y permite que se incumpla la ordenanza al respecto


La capital onubense tiene una decena de grandes escombreras ilegales en su corazón. Saltarse a la torera la ordenanza municipal al respecto es tan fácil como arrojar este tipo de residuos sin que el Ayuntamiento de Huelva haga nada al respecto, pues lo que a continuación se muestra está en el corazón de hasta diez barrios de la ciudad.

“Se prohíbe el vertido y/o depósito de residuos contemplados en las presentes Ordenanzas en espacios (públicos o privados) que no hayan sido previamente autorizados por el Ayuntamiento y no sean contemplados en la legislación competente”. Así reza la Ordenanza Reguladora de la Recogida de Residuos de la Construcción y Usos Comerciales, aprobada por el consistorio onubense en 2001.

Esta normativa recoge, además, que “los titulares de licencia para escombreras o centros de tratamiento de inertes dispondrán de los correspondientes servicios de vigilancia que diligenciarán los justificantes de vertido”. Ninguno de los lugares que aquí se describen se ajustan a la norma.

Isla Chica

La gran escombrera ilegal es la que se encuentra en el solar del antiguo Estadio Colombino, en el corazón de Isla Chica. Junto a los aparcamientos improvisados y un pésimo acerado en el que es difícil andar (debido a lo pedregoso del terreno) se encuentran numerosos montículos con residuos de la construcción, algunos de considerables dimensiones.

Este material depositado ahí ha sido motivo de queja en multitud de ocasiones por parte de los vecinos, quienes hablan de “ratas, insectos e insalubridad”.

Y razón no les falta, pues los malos olores empiezan a proliferar, ya que el lugar también se está convirtiendo en un basurero para todo tipo de residuos: muebles, orgánicos o plásticos, entre otros.

Y no parece que la situación vaya a cambiar, ya que no es la primera vez que este asunto es objeto de una noticia en este periódico, sin que se haya producido algún tipo de actuación para resolver estos inconvenientes para los ciudadanos y esta situación de irregularidad.

Pérez Cubillas

En Pérez Cubillas, las recientes VPO, que oficialmente se encuentran en la urbanización de Marismas del Polvorín, pero que están junto a los viejos edificios de esta humilde barriada, han de compartir la nueva solería de su acerado con escombros al final de la Río Guadaira, que es la que le sigue a la calle Jabugo.

Se da, además, la circunstancia de que estos escombros, entre los que proliferan las malas hierbas, se encuentra al lado del campo de fútbol del barrio, practicándose deporte junto a tal acumulación de residuos.

Matadero

Relativamente cerca, a un kilómetro de distancia, en el barrio del Matadero, la calle Valverde del Camino se ha convertido en la puerta falsa de la ciudad que, como si no diera a ningún lado, sirve para arrojar todo tipo de desperdicios, entre ellos multitud de escombros que se esparcen a lo largo de esta vía, desde el puente de la avenida Nuevo Colombino (antiguo Tráfico Pesado) y el de la autovía de circunvalación de la ciudad H–30, ambos sobre la calle.

Estos escombros se encuentran junto a la vía del tren y comparten espacio con los coches que son aparcados en descampados como el que se encuentra junto a la calle Torres Quevedo, donde las antiguas casas han dado paso a modernos bloques de pisos.

Los escombros que se encuentran en esta barriada están depositados sobre una parcela que el Ayuntamiento tiene reservada para usos dotacionales y deportivos y también sobre otras, como los bajos de los puentes o diferentes solares, donde antes se encontraban las casas que conforman el antiguo barrio en torno al viejo matadero municipal.

Esta barriada es semicéntrica y periférica, por lo que de este último aspecto podría derivarse el hecho de que los escombros se sitúan casi a las afueras. Discutible o no ello, no basta sólo con echar mano de Isla Chica para fulminar tal afirmación, pues el propio Centro de Huelva cuenta con escombreras en diferentes solares, como las situadas junto al Campus universitario de la Merced, concretamente en uno de sus laterales.

La Merced

En la calle Menéndez Pidal los escombros se encuentran esparcidos a los pies del cabezo, junto a una acera rota y, en algunos tramos inexistente, con el agravante de que en las proximidades hay una clínica privada (Los Naranjos).

Pero es la escombrera que está en la calle Aviador García Morato la que presenta mayores problemas, porque sobre los restos de ladrillos derruidos es fácil ver ratas, como ha podido comprobar ‘in situ’ esta redacción.

Cerca, también en el centro, junto a la calle San Andrés, en la rotonda de Juan Ramón Jiménez, hay un solar con similares circunstancias.

Marismas del Odiel

Las barriadas de La Navidad y Santa Lucía no sólo comparten la exclusión social, también un gran vertedero de escombros (y otros desperdicios de todo tipo) a las espaldas de estos barrios. A través de la avenida Miramar y la calle Santa Ana se accede a este desolador paisaje donde durante la elaboración de este reportaje hemos visto a vecinos que viven a los pies de esta realidad con bebés, sus hijos.

Estos innumerables montículos de escombros se encuentran sobre una marismas, una zona inundable y que actualmente está repleta de agua, con estas islas de vertidos, que muestran una realidad propia del Tercer Mundo. Entre las aguas, se ven flotando juguetes, envases de todo tipo y hasta neumáticos.

Más al norte de la ciudad, pero en la misma zona de marismas, en el barrio de Cardeñas, los escombros también forman parte de un inmenso ‘parque’ de restos de ladrillos, tuberías o tejados.

El Torrejón

Entre El Torrejón y la prolongación de la avenida de Andalucía, la entrada de Huelva desde la autopista de Sevilla, se acumulan en un solar, junto a una iglesia evangélica y el parque del barrio, los escombros de obras.

El resto del solar de 50 metros de ancho y 100 de largo es un campo de hierbajos, en medio de manzanas de grandes bloques de piso. En las inmediaciones se encuentra el Hospital Juan Ramón Jiménez.

Las Colonias

En el barrio de Las Colonias, concretamente al final de la calle Menéndez Pelayo, es posible ver también restos de obras acumulados a los pies de las laderas del Conquero, en una zona deportiva que está totalmente abandonada.

Conquero

En este espacio verde y natural se pueden ver escombros que han sido esparcidos por las laderas, lo que suponen una degradación de una zona con un alto potencial medioambiental, paisajístico y turístico para la ciudad.

Huerto Paco

En este barrio, el final de la calle Marques Dos Fuentes es otro depósito ilegal de estos residuos, que también se pueden encontrar en los Huertos del Parque Moret.

Los onubenses opinan

Para los vecinos consultados por esta redacción, que el Ayuntamiento consienta estos vertederos “está mal, pues deben cumplir las normas”, según la mayor parte de los entrevistados. Pero especialmente gráfica es la de un vecino llamado Pedro: “Es una poca vergüenza”.

Pequeñas obras particulares

Los escombros arrojados en estos montículos repartidos por la ciudad no corresponden a las constructoras, cuyo material residual es depositado en los lugares habilitados legalmente para ello. Los escombros son producto de las pequeñas obras particulares, muchas de las cuales se llevan a cabo sin los permisos correspondientes y al margen de las normas pertinentes.

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