Isla Chica. Abandono del Estadio hasta nuevo aviso

Reportaje publicado en ODIEL Información de Huelva el lunes 3 de mayo de 2010
Autor: Ígor R. Iglesias

Pasear por la avenida José Muñoz de Vargas desde años es complicado. Y lo seguirá siendo durante el tiempo que el proyecto de Isla Chica siga paralizado, ya que el Ayuntamiento de Huelva no urbanizará el acerado de los alrededores del antiguo Estadio, más propio de una ciudad tercermundista, ya que tal responsabilidad se ha dejado en manos de los propietarios de cada una de las parcelas.

Un lavado de manos, el del Ayuntamiento de la capital onubense, que deja en una situación deprimente a los ciudadanos que viven y transitan a diario por los alrededores de lo que hoy en día es el solar resultante del derribo de lo que fue durante 50 años el Estadio Municipal Colombino.

Las aceras están literalmente levantadas, creando un auténtico circuito de habilidad para los peatones más hábiles que se arriesgan cada día a transitar por estos aceras o por lo que en su día lo fueron. Al igual que los socavones en las calles y avenidas de la capital convierten a éstas en caminos rurales de baja calidad, las aceras les siguen a la zaga y los peatones encuentran a su paso todo tipo de obstáculos.

Entre los mismos se cuentan la propia ausencia de losetas, dejando el cemento de la base sobre la que se colocan al descubierto, con el consiguiente desnivel entre estos huecos y las losas aún existentes. Esto se puede observar en la avenida Muñoz de Vargas, en la acera de lo que fue en su día el Estadio Colombino, donde las raíces de los árboles, que han buscado con el tiempo la superficie, han creado diversos desniveles y cambios de rasante en la zona por donde transitan los ciudadanos.

Asimismo, los anclajes (de unos 20 centímetros de altura y de una anchura considerable) de los antiguos focos del citado estadio, se hallan en plena vía pública, ocupando gran parte de la misma, siendo un peligro evidente para los que transitan por esta zona.

Incluso la valla colocada para delimitar el solar se ha convertido en un elemento de peligro más, ya que en diversos tramos, esta valla se encuentra esparcida por el suelo, sin que nadie, es decir, el Ayuntamiento, haya reparado hasta el momento en tal desperfecto.

La calle Pedro Alonso Niño, que transcurre desde la Plaza Houston hasta la avenida Federico Molina, las pocas losas de la acera se confunden con un hormigonado que con el desgaste sufrido por el paso del tiempo ha dado paso a un empedrado en el que es difícil caminar, como constatan los vecinos de la zona consultados por esta redacción.

Incluso la avenida principal, Federico Molina, donde se encuentra la denominada plaza del Estadio, no se libra de tener unas condiciones paupérrimas. Su acera se encuentra levantada y si los viandantes en general sufren la dejadez municipal que condena a esta zona a tener un acerado que no se cambiará por el momento, aquellos que usan sillas de bebé o los propios discapacitados son los más perjudicados, pues apenas pueden circular por la vía pública, teniendo que salvar tales obstáculos o elegir un recorrido alternativo.

Durante la elaboración de este reportaje lo hemos comprobado con dos personas discapacitadas que usan sillas de ruedas para desplazarse y con una madre que llevaba a su bebé en un carrito. Las condiciones para moverse por esta parte de la ciudad son complicadas.

Lo curioso es que no se trata de un barrio con poca población. Todo lo contrario, ya que Isla Chica es uno de los más masificados de Andalucía, sin zonas verdes y sin inversiones municipales de ningún tipo. Incluso las obras próximas de la Plaza Houston, que pertenecen al proyecto global de la zona del Estadio confirmaron cómo el Ayuntamiento se desentendió de la construcción de tal espacio público, al indicar desde 2008 a 2009 que las obras de tal plaza no se reanudarían si no las acometían los adjudicatarios de la parcela para el centro comercial. Finalmente, un acuerdo con la empresa constructora, dueña de la mitad del terreno adquirido al Ayuntamiento, posibilitó el desbloqueo y se reanudaron las obras.

Sin embargo, esto no cambió la realidad con la que conviven los vecinos de los alrededores del viejo Estadio, ya que han visto cómo frente a sus casas, en pleno corazón de la capital onubense, se ha levantado una escombrera ilegal, de grandes dimensiones, que contraviene la normativa municipal al respecto y que es consentida por el propio Ayuntamiento de Huelva.

cambio. La falta de previsión municipal cambió la realidad, pero, en contra de todo pronóstico, no para bien.

El Ayuntamiento de Huelva, una vez superado el desbloqueo en los tribunales del proyecto, tras alcanzar un acuerdo con la Junta de Andalucía, por la que se cedía suelo para un centro de salud y se rebajaba el número de viviendas de 900 a 36, se apresuró en colocar la primera piedra, sin que hubiera horizonte alguno del dinero privado con el que se levantará el proyecto global.

El ambiente y el trasiego de personas y de dinero que generaban los bares de la antigua portada del estadio, que daban vida a la plaza, dejó de ser una realidad en agosto de 2008, cuando se materializó el derribo de la última parte del estadio, que acusaba un abandono que puso en alerta a los vecinos.

Derribado el estadio y presentado previamente el proyecto de Isla Chica, primero durante la campaña electoral de 2007 y, posteriormente, en noviembre de ese año por parte del alcalde de Huelva, Pedro Rodríguez (PP), en febrero de 2009 se procedió a colocar la primera piedra del proyecto.

Antes las fotos y las visitas a la zona eran comunes. Pero cuando el suelo enfrentó durante 2009 a los integrantes de la plataforma de ocio Isla Chica, conformada por pequeños empresarios locales del barrio, con el Ayuntamiento, el viento cambió.

La crisis económica y financiera cogió con el pie cambiado a unos y otros y donde los comerciantes solicitaban la connivencia del Ayuntamiento y una prórroga para hacerse con el dinero necesario para ejecutar el centro comercial, el consistorio hizo lo propio, pero al margen de aquellos para otorgar la parte municipal de la parcela comercial (comprometida con los empresarios) a la otra parte de la propiedad total.

Paralizados los rifirrafes en los últimos meses, el asunto continúa aún parado. Lo cierto es que el Ayuntamiento se ha desentendido de la urbanización, mochuelo que se quiere cargar a las empresas, con los ciudadanos de por medio.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s